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viernes, 21 de junio de 2013

Genes humanos y patentes



El estado de la investigación científica convierte en realidad situaciones que no hace tanto podían parecer materia de relatos de ciencia ficción. Así sucede, en particular, con lo que me permitiré describir como investigaciones genéticas y, en particular, las que afectan al genoma  humano. Las posibilidades que los avances científicos comportan para el tratamiento y prevención de determinadas enfermedades incentivan esa investigación pero, al propio tiempo, plantean el problema jurídico de si esas innovaciones pueden ser objeto de aplicación industrial y, especialmente, dar lugar a derechos exclusivos de explotación. 


La cuestión la aborda nuestra Ley de Patentes (artículo 5). Remito a los interesados a la síntesis que recoge el Manual de la Propiedad Industrial2, (Madrid, 2013, p. 136 y ss.) de los Profesores Fernández-Novoa, Otero Lastres y Botana. Allí se aprecia la evolución del ordenamiento y jurisprudencia ante la presión de los nuevos hechos que obligan a considerar si esas invenciones y las pruebas y diagnósticos que facilitan pueden considerarse invenciones no patentables.

La actualidad nos ofrece otro elemento de necesaria consideración en la Sentencia (u Opinión) del Tribunal Supremo de Estados Unidos en el asunto Association for Molecular Pathology et al. v Myriad Genetics, Inc. et al que tanta y lógica cobertura informativa mereció. El procedimiento (cuya evolución puede consultarse aquí) y la citada Sentencia han cerrado un debate que había concitado una lógica expectación en todos los ámbitos afectados, como ilustraba la crónica que publicó El País bajo el título Los genes humanos son de todos y el ilustrativo análisis de Javier Sampedro.

El Tribunal Supremo negó que fueran patentables determinadas innovaciones con elementos genéticos, pero su opinión se encarga también de aclarar qué patentes sí son válidas. Lo que es indudable es que esta decisión va a afectar a los planteamientos fundamentales de distintos sectores: sin duda el de la investigación y el de las distintas empresas que enfocan su actividad a la aplicación industrial de ésta.

Madrid, 21 de junio de 2013