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martes, 23 de abril de 2013

Saneamiento y reestructuración de cajas



La reforma de nuestro sistema financiero afronta su fase final, en buena medida como consecuencia del obligado cumplimiento de los compromisos contraídos al respecto en el Memorando de Entendimiento suscrito en julio de 2012. De esa reforma, la principal consecuencia va a ser, sin duda, la modificación de las cajas de ahorro. Es posible que sea la sucesión de hechos y la actualidad de los cambios que se prolongan durante años, que ofrecen todavía noticias relevantes sobre concentraciones entre esas entidades, subastas de algunas, etc., las que impiden una valoración adecuada de lo que  esto significa. 


Cambiar el régimen legal de la mitad del sistema financiero es en términos económicos y jurídicos un proyecto relevante. Más aún en España, donde la dependencia de no pocos sectores económicos de las cajas es notoria. Basta con atender a la incertidumbre que el nuevo marco de las antiguas cajas y actuales bancos tiene para sus participadas, entre las que están algunas de las mayores corporaciones españolas.

El proceso de reestructuración de las cajas no ha sido, por otro lado, un camino de rosas. Ni siquiera un camino recto, pues ha habido medidas y contramedidas que en algunos momentos han supuesto confusión sobre cuál era el modelo normativo que se pretendía. Desde 2009 y hasta 2012, sobre las cajas se proyectaban cambios incluidos en sucesivas normas de urgencia que, de manera gradual, han desembocado en el escenario actual, en el que parece vislumbrarse el final del túnel.

Quien quiera analizar con detenimiento el procedimiento que nos ha llevado hasta aquí encontrará una obra de referencia en la cuidada y reciente monografía de José Antonio Romero Fernández, El proceso de saneamiento y reestructuración de las cajas de ahorros, [Madrid (2013), 246 páginas]. No es una mera crónica legislativa, sino una detenida exposición de los problemas que afectaban al modelo de las cajas al que sorprendió la crisis financiera y una valoración de las distintas medidas intentadas y ejecutadas para dar paso a la nueva configuración de esas entidades.

Madrid, 23 de abril de 2013